Hay una paradoja constante en la manera en que los gigantes globales abordan las tradiciones locales. Año con año, cuando se acerca noviembre, la conversación sobre la colección de Día de Muertos de Nike y Jordan Brand se divide entre el entusiasmo por los detalles y la apatía por la falta de riesgo. Con la entrega de este año, bautizada como “Somos Historias”, hay que ser justos de entrada: en el terreno estrictamente estético, el empaque se ve mejor que en ediciones pasadas. Las texturas están más trabajadas, los bordados tienen intención y los detalles se sienten más elaborados. Pero que un tenis se vea “bonito” no significa automáticamente que sea un proyecto conceptualmente bien logrado.
De la piel real al experimento de color: el contraste entre el Mid y el Low
El punto de partida de la colección es el xoloitzcuintle como guía espiritual, representado visualmente en dos interpretaciones opuestas. Es ahí donde empiezan los matices. El Air Jordan 1 Mid logra su cometido con bastante dignidad: la paleta en tonos crema, arena y hueso, sumada a las texturas moteadas en el corte, realmente evoca la textura arrugada y orgánica de la piel de un xolo. Es una ejecución elegante que funciona por su sobriedad y por el trabajo artesanal de su Swoosh bordado en tonos cálidos.
El problema llega al mirar la versión Low. El modelo apuesta por tonos tierra oscuros mezclados con acentos turquesa, bordados multidimensionales en hilos de cobre y una suela translúcida de matiz verdoso. Si la idea era representar a un “segundo xolo de tonalidades claras/oscuras”, como dicta la narrativa oficial, el resultado se siente raro. Jamás hemos visto un xoloitzcuintle con esa combinación cromática. Si la marca quería crear una propuesta Low contrastante, hubiera tenido más sentido despegarse de la piel del animal y buscar inspiración en otros elementos del viaje entre mundos o, simplemente, enfocar el concepto principal en una sola silueta potente.
Miedo al cambio: la necedad con las siluetas de siempre
Más allá del color, el tropiezo más evidente está en el catálogo. La elección del Air Jordan 1 vuelve a demostrar una falta de lectura sobre lo que pasa afuera, en la calle. El año pasado ya fue un aviso contundente: el público está buscando otras estéticas.
En general, pareciera que existe una cautela casi miedosa dentro de la marca para meterle mano a sus modelos insignia de retro runners o a siluetas de tendencia cuando se trata de lanzar una colección especial. Tiempo hubo de sobra para corregir el rumbo y proponer algo fresco sobre una plataforma diferente, pero prefirieron jugar a lo seguro sobre un molde que ya tiene a la gente aburrida.
El mito en la superficie: cuando el Mictlán necesita narrativa real
El Mictlán y la tradición de Día de Muertos no están ni de lejos agotados, pero la aproximación de las marcas sí comienza a sentirse cíclica y repetitiva. Volver a recurrir al xoloitzcuintle desde el folclore básico, sin profundizar en la conexión emocional, se queda muy corto. En el marco contemporáneo de esta celebración, el 27 de octubre se ha consolidado con mucha fuerza en la cultura popular mexicana como el día dedicado a recordar y honrar a las mascotas que partieron.
Construir un puente real a partir de ese vínculo entre humanos y sus compañeros de vida, esa conexión verdadera de pérdida, memoria y legado entre una persona y su mascota, habría elevado la colección de un simple recurso folclórico a un homenaje con alma. La historia del guía espiritual está bien para un boletín, pero en el producto final se siente como el mismo recurso estilístico revisitado por milésima vez.
El desacierto en el textil: precios inflados para prendas básicas
La intención de expandir la colección más allá del calzado, incorporando una línea de apparel, es un movimiento acertado en el papel. Sin embargo, en la práctica, la ejecución vuelve a quedarse corta. El catálogo de sudaderas y playeras peca de ser sumamente simple y se siente más como mercancía básica con gráficos aplicados que como una verdadera propuesta.
Lo único que logra robarse la atención visualmente dentro de la ropa es la Jordan Flight Varsity Somos Historias. Es, sin duda, la pieza más llamativa de la entrega; el problema surge cuando revisas la etiqueta de precio. Pagar $4,100 pesos mexicanos por una chaqueta que recurre a materiales sintéticos deja un sabor amargo. Se aprecia que “arriesguen” con una pieza de este tipo, pero el valor percibido no se justifica cuando los materiales no están a la altura.
Disponibilidad en México
Para quienes busquen juzgar los pares y las prendas con sus propias manos, el despliegue en México será escalonado. El Air Jordan 1 OG Low llega en exclusiva para el país este 13 de octubre, a través de SNKRS Web y boutiques especializadas. Por su parte, el Air Jordan 1 Mid, junto con las sudaderas y playeras, llegará el 16 de octubre a Nike.com y tiendas seleccionadas, dejando la Varsity Jacket y el jersey especial para el 2 de noviembre, en puntos de venta seleccionados.
Visualmente aprobados frente a los desastres de años pasados, pero con la frustración latente de saber que, con una mejor selección de siluetas, materiales más honestos en la ropa y menos superficialidad en el concepto, “Somos Historias” pudo haber sido la colección definitiva que la tradición merecía.