Cargando... | Laced Up Logo

Si hace 15 años alguien me hubiera dicho que los jerseys de fútbol se convertirían en una de las piezas más codiciadas del streetwear, probablemente no me habría deshecho de todas las que tenía en el clóset.

Durante mucho tiempo, usar la playera de tu equipo fuera de la cancha era una apuesta arriesgada. Era la prenda que te ponías para ir al estadio o para la reta del fin de semana. Difícilmente era algo que asociaras con estilo. De hecho, durante años fue casi un meme aparecer en una cita o salir de vacaciones usando la piel de tu club favorito.

Hoy la historia es completamente distinta.

la moda del blockecore. imágenes de archivo

Basta con abrir TikTok o Instagram para encontrarte con decenas de creadores explicando cómo estilizar un jersey o cuál es la camiseta vintage que deberías estar cazando. Lo que antes era visto como algo puramente deportivo, hoy ocupa espacio en editoriales de alta costura, campañas de moda urbana y feeds cuidadosamente curados.

Y aunque pareciera que esta fiebre ocurrió de la noche a la mañana, la realidad es que esta historia empezó mucho antes de los tutoriales de internet.

 

Del estadio a la calle: el origen de esta tendencia

En los 90, con la explosión de la terrace culture y el Britpop. Bandas como Oasis o Blur, y la clase obrera británica, empezaron a colgarse con orgullo la camiseta de su equipo para ir a los conciertos o al bar. Sin proponérselo, esos tipos terminaron construyendo el primer puente real entre las gradas y la moda de las calles.

Décadas después, internet tomaría muchas de esas referencias para ponerles un nuevo nombre: Blokecore.

BLockecore 90s, oasis. Fotos de archivo

 

Cuando los jerseys dejaron de ser solo uniformes

Pero antes de que el término se volviera viral, el terreno ya estaba preparado. El gran detonante fue el auge de las playeras vintage. En algún punto, dejamos de verlas únicamente como uniformes y empezamos a apreciarlas por su diseño: los patrocinadores retro, los bloques de color, los cuellos polo, los fits exagerados de los noventa y una nostalgia brutal que ni siquiera necesitaba pertenecer a la generación que las vio jugar.

Lo curioso es que la gente empezó a usar las playeras de fútbol sin tener ninguna relación con el equipo. No les interesaba el resultado de la temporada ni quién era el delantero titular; simplemente les gustaba cómo se veían. Y ahí está el secreto: cuando una prenda deja de depender de su contexto original para funcionar, empieza una nueva vida.

jerseys de fútbol. fotos de archivo

Ahí fue cuando el Blokecore explotó. El fútbol dejó de ser solo un deporte y se convirtió en una referencia cultural que la moda no tardó en devorarse.

No es algo nuevo, seamos honestos. El fashion lleva décadas apropiándose de códigos de la calle. Lo hizo con el skate, con el hip-hop, con la ropa de trabajo, con el outdoor y hasta con el automovilismo. El fútbol simplemente era el siguiente territorio por conquistar.

Por eso ya no sorprende ver a marcas como Palace, Kith, Jacquemus o Thrasher reinterpretando jerseys y colaborando con equipos. Lo que sí me parece interesante es la velocidad con la que cambió la percepción pública: pasamos de burlarnos del amigo que llevaba la playera de su equipo a todos lados, a pedir tutoriales para aprender a usarla correctamente.

jerseys adidas. fotos de archivo

Y aquí es donde entra la pregunta clave: ¿Por qué el fútbol domina la moda justo ahora?

Porque el fútbol siempre ha estado ahí. Los mundiales también. Obviamente Norteamérica 2026 no inventó esta tendencia, pero si llegó en el momento perfecto para amplificarla.

A diferencia de épocas anteriores, hoy vivimos en un ecosistema donde la moda, el deporte y las redes sociales conviven en el mismo cuarto. Antes veías un partido y seguías con tu vida. Ahora, un jersey puede convertirse en tendencia mundial en cuestión de horas. Un influencer te enseña tres maneras de usarla, una marca de lujo la reinterpreta y miles de personas se apropian de ella sin haber pisado un estadio en su vida.

Por primera vez, el fútbol no solo se consume como deporte; se consume como estética.

Y aunque hay puristas que critican a quienes usan estas prendas sin saber de fútbol, la moda siempre ha funcionado así. No necesitas ser un experto para usar una camiseta de fútbol, de la misma forma en que puedes usar una gorra de los Yankees sin ser aficionado. Simplemente hay prendas que terminan trascendiendo su contexto original y encuentran nuevos significados en quienes las usan.

jerseys de fútbol. fotos de archivo

 

Más que una tendencia: el fútbol como lenguaje visual

Quizá por eso el fútbol está viviendo este momento. Porque dejó de ser únicamente un juego de 90 minutos para convertirse en un lenguaje visual que cualquiera puede interpretar a su manera.

Y si algo me queda claro, es que no estamos viendo una moda pasajera. Estamos viendo cómo una de las expresiones culturales más grandes del planeta encontró su forma definitiva de conquistar las calles.


**LEO ESTÁ TRISTE PORQUE PERDIÓ AUSTRALIA Y AHORA MÉXICO, PERO SÍ LE GUSTA EL BLOCKECORE**

Comparte esta nota con tus amigos